Muchas veces nos sentimos mal cuando suceden cosas negativas en la vida. Sentimos un gran peso sobre nuestros hombros, como una carga isoportable, y tal vez lo primero que se nos pasa por la mente es rendirse. Sin embargo, en eso consiste esta película llamada vida. Siempre hay momentos buenos y por supuesto momentos malos.
La clave está en saber que al igual que en un piano, las teclas negras son indispensables para que la melodía suene bien.
